Fishermen are just one group whose livelihoods are on hold following Sri Lanka's war

El Sr. Kandaswamy tenía su casa y un próspero negocio mercatil. Ahora no tiene casa, su negocio se arruinó y el Sr. Kandaswamy vive en una silla de ruedas, a causa de la amputación de la parte inferior de ambas piernas, tras la explosión de una mina.

Los dramáticos cambios registrados en su vida empezaron cuando tuvo que mudarse con su familia a la zona costera de Mullativu, durante los últimos meses de guerra en Sri Lanka, el año pasado. Hasta 200.000 personas escaparon de sus casas, en el norte del país, huyendo de los bombardeos y la violencia de los enfrentamientos.

La hija del Sr. Kandaswamy perdió la vista en un ojo, cuando quedó atrapada en un fuego cruzado durante el conflicto. Ella necesita cuidados y tratamiento médico, pero a su padre ya no le queda dinero para poder costearlos. El Sr. Kandaswamy ahora ya no puede trabajar, por  su discapacidad y su familia necesita urgentemente toda la ayuda que se le pueda dar.

Caritas ha estado distribuyendo a la familia verduras  y pescado, para que puedan seguir viviendo en salud. Caritas ha lanzado una llamada de emergencia, pidiendo ayuda por valor de 3,2 millones de USD para la población de Sri Lanka. El dinero recaudado ayudará a distribuir alimentos, agua, material para refugiox, rezaizar instalaciones higiénicas, ofrecer  asesoramiento y ayuda a la escolarización.

La historia del Sr. Kandaswamy evidencia las serias dificultades de la población que pudo sobrevivir, tras la guerra en Sri Lanka. Algunas personas  ya no pueden mantener a sus familias, a causa de las serias heridas que sufrieron durante el conflicto, mientras los agricultores no pueden volver a trabajar los campos, por las minas, que todavía quedan enterradas en los campos.

Mientras tanto, las limitaciones a la actividad pesquera significa que los pescadores están sin trabajo y sin poder mantenerse. Por otra parte, las dificultades del transporte implican que quienes retornaron a vivir a las zonas rurales están aislados de los mercados y de las posibilidades de empleo.  

El Gobierno de Sri Lanka está ofreciendo paquetes de reasentamiento, que ofrecen subvenciones, material de construcción , simientes y ayuda con los planos, para quienes quieran  contruirse una casa.

Sin embargo, para personas como el Sr. Kandaswamy, que ya no puede caminar, ni mantener a su familia, la guerra le ha quitado mucho más de lo que pueda recibir nunca.